Thursday, January 25, 2007

la historia nunca escrita

hay gente de la que nunca se escribió, personas nunca descritas, relatos y cuentos que se quedaron en el imaginario de algún novelista frustrado por allá lejos y quizá en qué tiempos. es de todas esas historias de las que quiero hablar hoy, pero principalmente de una.
una vez relaté una historia de amor y todo muy bien y "esto nunca ocurrió". bien bonito el cuento, el final -me permito decirlo- me gustó bastante y mi prima me comentó "100% genial" lo cual me dejó más que bien. pero sucede que han habido más historias de amor en mi cabeza y no sólo en mi cabeza, también en mis manos y mis labios, pero ya hablaré de eso. el caso es que todas esas never told stories se van acumulando y a veces, sin un registro escrito, se van olvidando y dan la sensación de nunca haber ocurrido. así se pierde el tiempo y se pierde la historia, y poco a poco se pierden nuestras vidas. una vida más que se pierde y qué más da. pero el caso es que esta no es la vida de uno de mis personajes, de uno de esos múltiples habitantes del feliz pueblo de mi imaginación. no, no, no. esta es mi vida, son mis historias.
nunca escribí tantas historias de amor que no tenían tanto de amor y más de deseo o borrachera, de besos rápidos y preocupados, de lenguas vomitibas y ojos en la oscuridad y esa ternura de juguete de mierda, esas historias que no escribí porque realmente preferí olvidar.
o ese amor de una sola noche que ahora vive aqui adentro, encerrado en su jaulita sin tiempo.
pero hay una historia que vive sólo en mis anotaciones, y nunca como historia, sólo como sentimiento, es una que hablaba de un campo y su olorcito y las micros desconocidas y el viento en el pelo y el sol enrubeciéndonos y el segundo pero primer beso y el teatro y las luces y cuántas noches y cuántos besos nunca relatados. es la historia de la mujer de jengibre, la historia nunca contada.