Sunday, October 08, 2006

los vasos vacíos

miraba los vasos vacíos con cara de pocos amigos. y es que, efectivamente, amigos ya no abundaban . en la mesa había una botella descorchada y a medio tomar, su olor a vinagre inundaba la estancia casi por completo y aquel mequetrefe estaba impregnado de su pestilencia. su nariz roja, como si no hubiesen pruebas suficientes, delataba su evidente borrachera. la misma borrachera de todos los días y de todas las noches. la que lo acompañaba en su soledad y lo abandonaba en una soledad más profunda aún. miraba fijo, meditabundo y perdido, como si nada ocurriese a su alrededor o como si acabase de tirar la toalla en el frívolo combate contra la realidad. no había nada que perder ni nada que ganar. sus días se debatían entre la ebriedad y la resaca. y esta noche volvía a las copas. como todas las noches. como si fuera un ritual para que los dioses vinieran, de una vez por todas, a robarle el último trago, a tomarse el concho miserable de la botella que fue su vida.

Tuesday, October 03, 2006

valga la redundancia.

¿quién eres?

ignacio feuerhake. -responderías.

eso no eres tú. dime, ¿quién eres?

soy un miembro de una familia. soy la mezcla de mis padres. soy un trabajo.

eso tampoco eres tú, dime, ¿quién, realmente, eres?

soy el olor a campo, soy la lluvia, el crujir de un pan con mantequilla una mañana de invierno, soy el té, la playa, algunos dirán el desierto, otros, una citroneta, soy mi casa, mi ropa, mis amigos. soy mi pasado, mi presente y mi porvenir.

eso es lo que te rodea, las cosas con que te identificas, no eres tú. dime, ¿quién eres tú?

- rendido y frente a una respuesta sencilla para evitar la pregunta que ya está comenzando a molestarte, responderías:

soy el número 17.488.024-7

corten.


hagámoslo más sencillo.

despiertas. estás sólo y desnudo en medio de una blancura infinita. no recuerdas nada de lo que alguna vez pudo haber sucedido. ¿quién eres?. soy mi cuerpo y los pequeños recuerdos que a medida que pienso se van almacenando en mi memoria. no, no eres eso, eso siguen siendo las cosas que te identifican.

ahora eres sólo la noción de tu consciencia en medio de la absoluta nada, allí no hay paso del tiempo y por lo tanto no recuerdas ni siquiera lo que acabas de pensar. estás completamente libre de cualquier relación con algo que no sea íntegramente parte de ti. ni siquiera tu cuerpo es una jaula, no hay límites, eres libre.

¿quién eres?

en ese momento eres tú, eres tu esencia en la más absoluta libertad.

o, visto desde otra forma, no eres nada.

es que la diferencia entre nada y todo es tan sutil que a veces no podemos verla.