Monday, August 07, 2006

gasolina y un par de fósforos

Casimiro Baroja de la Serna era funcionaro del banco central. estaba tomado del pasamanos del metro, podía ver nítidamente su cara de pocos amigos tras un par de brazos, llevaba la camisa desabrochada y la mirada clavada en el piso. en el bolsillo derecho llevaba un papel arrugado, en el izquierdo llevaba su mano, también un poco arrugada. ambas cosas no eran para nada comunes en un hombre intachable como aquel, en primer lugar, si el papel hubiese sido cualaquier papel lo hubiese doblado en dos, luego en cuatro, quizás luego en ocho y, solo después de asegurarse de que los bordes estuviesen perfectamente delineados, lo hubiese introducido en el bolsillo de la chaqueta. nunca el del pantalón, podría verse desde afuera. pero resulta que no era un papel cualquiera; era una orden de despido.
lo siento, me adelanté un poco al transcurso real de los hechos, pero resulta que después de enterarme de la noticia quedé bastante sobresaltado.
como les iba diciendo, luego de observarlo largo rato decidí acercarme a él y charlar un rato, aún no me había visto. tenía la mirada fija en aquella mujer gorda.


estaba transpirando. el sudor era frío. se sentía un poco mal, las cosas no estaban saliendo bien. de pronto fijó la mirada en una señora, era gorda y muy morena, pero por alguna razón inexplicable tenía el pelo rubio.
le causó asco. no quería seguir viéndola, pero apenas le quitaba la mirada de encima algún impulso lo obligaba a seguir mirándola. no quería verla más. le daba asco. todos en aquel bagón de metro le daban asco. un tipo con cara de imbécil sostenía un maletín negro mientras con la otra mano se fregaba la cara, los ojos, la barba.
otra señora llevaba a un niño en brazos, el niño era grotesco, igual a su madre. de pronto comenzó a sentir calor, un calor inexplicable. sentía odio hacia todas esas personas. los odiaba a todos, odiaba a su jefe que sonreía mientras fingía sentir tristeza por la "reducción de personal". odiaba a sus compañeros de trabajo. odiaba a su madre y a su padre que aún no lograban convencerse de que lo amaban. odiaba a su señora y a sus hijos, con sus gritos odiosos y sus muecas teatrales de cariño. odiaba la ciudad, odiaba a cada vagabundo, a cada restaurante, a cada automóvil, a cada motocicleta, a cada calle con su respectivo nombre que nunca más recordaría, odiaba a cada ejecutivo y sus ternos bien planchados, odiaba a cada vagón de metro, odiaba a todas las personas, con sus putas vidas miserables. comenzó a sentir calor. sintió su cuerpo en llamas. sintió el fuego en sus manos, en sus pies, sintió el fuego correr por sus venas. vio encenderse, de pronto, sus manos. el fuego se propagó y vio como, de un momento a otro, la mujer gorda estaba ardiendo en llamas. sintió el olor a carne quemada. el fuego se dispersaba a velocidad indescriptible y de un momento a otro la llamarada poblaba el vagón completo. la gente gritaba y corría. los patos malos de al fondo aullaban de dolor, la señora gorda yacía calcinada en el piso, el bebé lloraba y gritaba, por fin el calor lo calló. la gente quebraba las ventanas, lloraba, unos pocos rezaban. un tipo lo miraba, era alto y delgado, no estaba muy bien vestido, y lo miraba fíjamente, de pronto, como si nada ocurriese a su alrededor o como si el fuego no devorara su carne, lo saludó con una sonrisa de oreja a oreja.

- hacía mucho que no te veía, ¿cómo te ha ido?

- hoy me despidieron. - le mostró el papel de su bolsillo derecho, el fuego lo había estropeado, pero algo se entendía, la letra era grande y clara.
- oh, lo siento tanto. lamento no poder continuar esta charla, esta es mi estación. adiós.
- adiós.


era comprensible lo del despido, sin embargo, esta mañana casimiro no era el mismo de siempre. había un extraño brillo en sus ojos.


el tipo se bajó y se fue tranquilo, cubierto por fuego de la cabeza a los pies.









5 Comments:

At 6:41 PM, Blogger shei said...

mi hipótesis es: el hombre alto cubierto de los pies a la cabeza por fuego simbolizaba La Muerte, que venía a llevarse al despedido.

jajajajaajja..
que penoso.
no,en realidad no, pero fue lo primero que pense. luego descarté la hipótesis pero ahi lo tienes: fue mi primera reaccion.
veamos qué imaginan los demás lectores :O

ignacio cortázar!

 
At 7:52 PM, Blogger Tonchi said...

puede ser la muerte, pero mas de eso es la conciencia que le despues de pocas palabras se relaja, lo hace ver bien las consecuencia y se desquita, se calama

 
At 2:25 PM, Blogger Valentina said...

uhhhhhhhhhh
pense lo mismo que la titi
que pena, he llegado a perder mis propias ideas, o a compartirlas a un nivel preocupante con ella


oye siempre supe que este era tu blog, no se porque, ya me habia metido antes

sera no mas


oye soy la vale =D!

 
At 3:41 PM, Blogger Instantes ~ Fugaces said...

Hola nacho!
no tengo tiempo para leer ahora, pero luego lo haré.
wuauuuu estay dentro del circulo de bloggers jajaja que moderno xD

oye?
de donde sacaste mi blogg?
supongo que de la Sheida, por que no es muy famoso el mio!


te seguiré leyendo



besitos =o***

 
At 8:16 PM, Blogger Malú o Marcelo said...

wenaaaaa
me ancanta lo que escriviste toi apura pasa x mi blog
yyy agregame =)

 

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